y las pequeña sonrisa que siempre lucía,
sus bromas estúpidas,
la forma en la que los auriculares colgaban del cuello de su camisa,
el sonido de su skate contra el suelo,
la rapidez con la que liaba sus cigarros
y las grandes caladas en las que se los fumaba.
recuerdo sus abrazos y la manera en la que me hablaba,
recuerdo querer llorar y saber que tenía su hombro
o querer reír y saber que él me escucharía;
(echo de menos hablar de nuestras vidas,
de nuestros desastres
de todo o de nada)
pero la verdad me gustaría más que recordarlo
y poder tenerlo a mi lado,
aquel amigo que necesito ya ni siquiera es capaz de mirarme.
y todo por mi culpa.