que el frío congele mis manos
que el viento revuelva mi pelo
o que acelere la consumisión de un cigarro,
ambos me tocan y me hacen sentirlo,
dos amantes que vienen y van
en un trayecto efímero,
que me cuidan y me avisan
de que algo va mal,
ojalá pudieran hablar
y decirme el qué.
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